miércoles, 28 de enero de 2015

Hablar por hablar #7 - Exaltaciones literarias

¡Queridos míos! El Hablar por Hablar de hoy estará tratado con una seriedad diferente a la que suelo emplear para abordar los temas que propongo en esta sección. 

Empezaré contaros una anécdota graciosa. En una cena con mis amigos, salió de pronto el tema de la lectura. En cuestión de un rato comenzamos a hablar de libros de literatura juvenil.  La mayoría de ellos habían leído Memorias de Idhún, así que esta trilogía se convirtió en el núcleo de nuestra conversación. Yo participé porque, (aunque no me la había leído entera) si me había leído el primer libro. La cuestión es que, discutiendo el nivel supremo de idiotez de Victoria y que Kirtash tiene más musicalidad que Christian, acabé tirando una copa. 

La cosa no acaba ahí. Tiré la copa, se derramó agua, la cogí en un acto reflejo (y como ya había derramado agua anteriormente) la "apoyé" en la mesa con más fuerza de la necesaria. Rompí la copa y me hice sangre. En lugar de cortarme un dedo parecía que me había cortado la yugular. Di un buen numerito (los camareros trayéndome vendas, el dedo metido un buen rato debajo del grifo...) pero eso ya es otra historia. 

La cuestión es que esto me ha hecho llegar a una conclusión: que me exalto mucho en las conversaciones sobre libros que van más allá de ¿cuál es tu libro favorito? De hecho, empiezo en un tono ligeramente animado para acabar subiéndome yo sola. No es que me ponga a hablar a gritos, pero sí me entusiasmo y vivo cada debate a flor de piel. 

Los asuntos que indudablemente consiguen que me altere son: protagonistas de triángulos amorosos que no me caen bien (Victoria, Bella), la saga Crepúsculo (así en general. Ya sea porque la critico o porque la mayoría de los no-lectores son Team Jacob y eso me desquicia), Harry Potter y El nombre del viento. Tengo una amiga con la que siempre acabo hablando de estas dos últimas, no sé como lo hacemos. Empezamos con una sencilla referencia al libro (estilo: no se abre una puerta y digo Alohomora) y ya luego nos vamos subiendo poco a poco: "¿Y cuándo pasaba esto...? "¡Oh, sí! ¿Y cuando esto otro...?" "¡Es que es genial, la leche!"


Con esto sí que me altero. Y mucho. 
La pregunta que os planteo es la siguiente: ¿soléis exaltaros mucho al comentar novelas con otros lectores, o soy yo la única loca que se emociona en demasía? 

¡Por favor, no me dejéis con esta duda! ¡Un beso!

2 comentarios:

  1. Hola guapa!
    Vaya show lo que te pasó, ayns! Una serie de catastróficas desdichas no?
    Pues yo sí que me exalto mucho en estas conversaciones.
    Como pequeña anécdota de exaltación no resulta (o algo así) te cuento que hace unas semanas conocí a un grupo de gente y una chica había leído El nombre del viento y no me dejaba hablar ¿vale? No me dejo hablar, me interrumpía y yo tenía muchas cosas que decir ¡buah! Lo pasé fatal de verdad y como a penas la conocía no pude ponerme agresiva y eso que ganas no me faltaban. Tenía que haberle roto una copa pero en la cabeza! Quizás lo suyo también es exaltación pero cuando me pasa a mí me gusta discutirlo no dejar a la gente con la palabra en la boca.
    Y bueno en general me suele pasar a menudo me exalto y también fangirleo mucho.
    Besos!

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  2. Creo que la exaltación en temas como estos es una mezcla de vivir la literatura y de temperamento. Puedo decirte que yo me entusiasmo, me emociono , se me saltan las lágrimas al leer en público o privado , al comentar cosas que me llegan al corazón , pero hasta ahora no me he llegado a exaltar como tú dices.
    Me alegro que el corte se haya quedado en una anécdota. Besitos.

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